1) IA aplicada al marketing (sin humo)
En 2025 la IA no es solo “hacer posts”. Se usa para mejorar campañas con datos reales:
- Variantes de anuncios (copy + creatividades) para test A/B.
- Segmentación a partir de comportamiento (sin invadir privacidad).
- Análisis de embudos: detectar en qué paso se pierde conversión.
- Resúmenes de feedback de clientes y extracción de objeciones.
Clave: la IA propone, pero tú mides y decides. Si no hay medición, todo es opinión.
2) Microcontenidos con intención (no solo viralidad)
Reels/shorts/carousels siguen fuertes, pero lo que convierte es el contenido que resuelve una duda concreta. Patrón útil:
- Hook: pregunta real (“¿Por qué mi web no sale en Google?”).
- Respuesta rápida (2–3 puntos).
- Prueba o mini-ejemplo.
- CTA: “te lo reviso / descarga checklist / pide presupuesto”.
3) First-party data: tu base para sobrevivir
Menos tracking = más valor en tus datos propios. Prioriza:
- Newsletter (con lead magnet que de verdad ayude).
- Formularios con 1–2 preguntas que aporten intención (no 15 campos).
- CRM básico: aunque sea una tabla ordenada con estado del lead.
4) Personalización que no asusta
Personalizar no es perseguir al usuario. Es adaptar la web a lo que busca:
- Landing por servicio + zona (si eres local).
- Bloques dinámicos: mostrar “precios” si el usuario viene de “precio”.
- Contenido recomendado por intención (no por “cookies raras”).
5) SEO y autoridad: cada vez más prueba social y experiencia
La diferencia entre un post que rankea y uno que no: pruebas. Añade:
- Capturas, procesos, fotos reales de trabajos.
- Casos concretos (aunque sean 2).
- FAQ con objeciones reales.
Checklist de implementación rápida
- 1 lead magnet útil (checklist / guía).
- 2 variantes de anuncios y medir 7 días.
- 3 microcontenidos por semana con intención clara.
- Web con CTA visible y prueba social.